Las felicitaciones y el deseo de éxito para este año que comienza de seguro no harán falta, por ello de antemano sepan que yo también les deseo mucha felicidad y prosperidad en sus vidas. ¡Que su futuro esté lleno de buenos momentos!
Lector: Me gustaría resaltar que todos tenemos nuestra forma de ver las cosas. Es probable que en este escrito se incluyan fragmentos que no concuerden con lo que piensas o sientes. De ser así, siéntete libre de expresarte en la sección de comentarios.
El año nuevo trae consigo muchos aspectos interesantes. Dejando de lado las celebraciones y las felicitaciones, es un momento en el que buscamos un cambio. En este escrito hablaré sobre ello así como de algunos pensamientos que me gustaría compartir.
Los famosos propósitos.
Desde los inicios de las más antiguas civilizaciones podemos observar que al final de un ciclo, una era o un periodo, las personas así como los gobiernos se reunían para planear y pensar sobre el mañana, poniendo en claro objetivos que se llevarían a cabo en sus administraciones, aldeas y/o entornos familiares. Si observamos, es la oportunidad para que la humanidad avance hacía un mismo camino. Y desde mi perspectiva, el escoger estas fechas es algo positivo. El unico “pero” es la forma y la finalidad con la que queremos este cambio.
Poniéndonos en contexto: Un propósito es, en resumidas cuentas, la intención de llevar a cabo alguna acción o actividad en el futuro. “Objetivos” que en su mayoría se ven dirigidos a resolver las situaciones de nuestra vida (que cada día es más complicada.) Y que déjenme decir con mucha franqueza, propósitos que NO conseguimos materializar.
¿Porqué?, ¿porqué no pude ser más organizado / dejar mi vicio / conseguir un trabajo / ser mejor persona / Olvidar mis tristezas / ser mejor en x cosa y/o estar mejor en mi relación / terminar esto y aquello? Son cosas que al final de año te cuestionaste entre una larga lista de deseos.
Creo que es el momento en el que te recuerde que puedes pasarte la vida esperanzado de que un día lo lograrás. Pero se necesita más que eso. Se necesita meditar, para luego poder actuar.
No quiero sonar agresivo, pero una de las dos llaves para quitar tan entretenido ciclo es darte cuenta de que NO ERES CONSTANTE. Nada se hace sólo. debes formarte un hábito.
¿Pero como llegar a esa constancia que mencioné? Bien, veamos la segunda llave.
Algo más que simples propósitos.
Lo lamento, en verdad que lo lamento, pero creo que la primer llave (la constancia) no es tan importante como esta que te mencionaré. Tan solo creí necesario ponerla antes porque así ya me es más fácil entrar al climax del escrito.
Mencionaba que muchos de nuestros propósitos están encaminados a resolver los problemas de nuestra vida diaría. Lo que me gustaría que meditaras (si es necesario, pausa la lectura por un momento) es que no todo es necesariamente un problema. El pasar del estado “problema” al estado “situación” y de allí a una oportunidad es como mirar el grosor de una hoja, es algo mínimo. “Es ver lo mismo, con otra mentalidad.”
Piénsalo un poco y verás que el enfoque de tus propósitos pudo estar mal desde el inicio. Queremos ser maestros sin siquiera haber entrenado un poco, queremos resolver nuestros problemas sin siquiera tener una herramienta que nos ayude. En otras palabras estamos encasillados en una eterna ilusión de la cual nunca saldremos porque no tenemos la manera de hacerlo.
Pero por suerte la vida siempre nos da una opción. La clave es que mires en tu interior. La verdadera manera de “resolver” las situaciones que se te presenten es Comprender quien eres, DEFINIR tus ideales, darse cuenta de los preceptos que tu mismo has forjado en tu vida y seguirlos hasta las últimas circunstancias. Sólo de esa manera podrás dejar de pelear con el viento y las montañas para enfocarte en cosas aun mayores y que en verdad te causarán alegría en el corazón.
Tu te pones los limites, así como tu defines que es lo correcto y lo que es una falta, tu sabes lo que te hace feliz y lo que te genera desdicha. Convierte ese carácter, esa visión, esas actitudes y aptitudes en una forma de vida. en un código personal. Sé flexible pero siempre ten en mente que si dejas que te lleve la corriente, una tormenta o una sequía, un día volverás a dejar de ser tu; Por el contrario, si aún no estás dentro de estas palabras citadas, NUNCA es tarde para ver el amanecer.
No puedo poner un caso a la medida para lo que hablaba al inicio (los propósitos), pero tomemos la simple situación de una persona que busca empleo. Imaginemos que tu eres esa persona.:
¿Realmente crees que no consigues trabajo por la situación actual, o crees que sólo estudiando conseguirás esa felicidad en tu vida?, ¿trabajando “en donde caiga”?, ¿en serio? Pues piénsalo dos veces.
Si lo has analizado un poco, te darás cuenta que el trabajo nunca fue el fin, ni el el estudio la más importante herramienta. El desempleo no fue el problema. El deseo de ayudar a tu familia o a tu país, el sentirte pleno de trabajar en lo que te gusta, de querer ser alguien en una forma pura SI son la llave (y la finalidad o propósito). Esa debe de ser la verdadera motivación, ese debe de ser el motivo de la fuerza de tus acciones. El hacer aquello que te llene de honor, que eleve tu espíritu y te de felicidad es lo que debes perseguir.
Estoy seguro que mirando en tu ser podrás comprender más allá de lo que tus problemas te dejan ver, mirarás al mundo con otra mentalidad y sobre todo verás que el camino apenas comenzó. Deberás enriquecer día a día a tu espíritu con tu autenticidad para llegar más lejos y nunca pensar en un imposible. ¡Disfruta de todo lo que eres! ¡Disfruta y vive!, nunca olvides tus preceptos, tus principios. En todo momento mantén vivos a los más hermosos sentimientos, ya que son la mejor herramienta que jamás tendrás.
Conclusión.
Sé que esto no es fácil de entender, puesto que yo mismo estoy empezando a recorrer el camino. Es algo que me podrá llevar una vida, pero si de algo estoy seguro es que mis pensamientos cumplirán un elevado propósito.
Espero que me tomen algo de este escrito para que mejoraremos día a día. Después podremos centrarnos en las mil y un cosas que quedan por explorar de este mundo. ¡Empecemos ahora y no nos detengamos! Porque ahora más que nunca estamos en una situación donde necesitamos actuar.
Y perdón si este texto te fue “algo extenso”, pero creo que debió ser así. Por ello, para terminar te propongo: Que no centres tus propósitos en “problemas”. Que ni una meta, ni doce sean tan pequeñas como para ser consideradas la más grandes del año. Dicho esto, ¡Toma conciencia! Y espero que disfrutes sólo de lo que te guste hacer en este año venidero. ¡Toma un nuevo aire en tu vida!
– ¡Expresa lo que sientes! Y a todo lo demás que sea difícil de lograr no es más que un reto, que personalmente estaré dispuesto a disfrutar.
¿Estás listo?
Buenos deseos, Saludos y más.
Creo muy importante agradecer, desear felicidad y lo mejor a todas las personas que han estado en mi vida. A mi entorno familiar y cercano, mis amigos & maestros. Ya que son personas de las que personalmente aprendo constantemente. Pero por sobre de ello, porque a su lado paso momentos que se quedarán para siempre en mis recuerdos y su esencia siempre estará presente en mi corazón.
También mando un gran saludo y mis mejores deseos a las personas que quizá no me conocen físicamente, pero de las cuales estuvieron aquí para leer esto, espero poder entablar conversaciones y trabajar duro para algo mejor. Y claro, también es hora de desearnos un bien, como sociedad, como humanidad, tener una forma de ver que las cosas en la que podamos agradecer a la naturaleza por todo lo que nos da.
Si creen que este escrito ha desencadenado algún cambio, ¡compártanlo y déjenme saber sus opiniones en los comentarios!
Reciban, empiecen y terminen el año con lo mejor de ustedes.
– Cristian F.
